Esa Magia terminó

Fruto Prohibido - Adios

 

Esa magia terminó. La ilusión de un amor grande que pudo ser uno de los más significativos ha muerto.

 

Me llevó tiempo, alegrías y penas. Aprendí de todo en este nuevo espacio que nació, esto del enamoramiento trae muchas cosas a la vida, aunque suene cursi, mueve intestinos, neuronas y a veces hasta produce problemas digestivos que pasan con los días. Son los nervios de saber que te encontrarás a esa persona importante en cualquier punto de la ciudad, inconscientemente te metes por calles diferentes, todo por evitar una reacción más grande que la que ya llevas hace tiempo atrás.

 

Pero es rico sentirse así, enferma de amor. Hacía tiempo que no me pasaban estas cosas, a pesar que soy una “pasá de películas” extrema. Todo el día es un nuevo capítulo y sin duda eso alimentó las ganas de amar, pero la vida quiso otra cosa y acá me encuentro asumiendo que esa magia terminó.

 

Fue una buena experiencia, sí. Conocerme más dándome cuenta que puedo hacer cosas que antes no imaginé. No resultó como estaba en la cinta audiovisual de mi cabeza, pero bueno, habrá que cambiar de director la próxima vez que tengamos este mismo guión en las manos.4f00221927zk5.jpg

 

Otras magias siguen y las estoy viviendo hoy, en ellas pongo empeño, ganas y amor también, pero es otro, no del que te pude entregar los días que hubiésemos querido construir de la mano, eso que le llaman pareja, una volá irreverente que recuerdo era encantadora vivir a diario.

 

Y mi estado de hoy pa’  delante es: asumir que no hay más de esa magia, levantarme cada día con una linda sonrisa y vivir, porque se vienen muchas cosas más, y quizás cuántos de estos textos se vuelvan a escribir. Es un cúmulo de experiencias. Todo bien.

 

Que la Interestelaridad les acompañe!

 

Mme. Poline

los nervios de saber que te encontrarás a esa persona

Otras magias siguen y las estoy viviendo hoy

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar